
JESÚS, EL CORDERO DE DIOS
Una niña llamada Elizabeth padecía una rara enfermedad y su única esperanza de recuperación era una transfusión de sangre de su hermanito de 5 años. Milagrosamente él había sobrevivido a la misma dolencia y su sangre tenía los anticuerpos necesarios para combatir la terrible enfermedad. El doctor explicó esto al pequeño y le preguntó si estaría dispuesto a donar sangre a su hermana mayor.
Pensó un momento y dijo “Sí salvaría a mi hermana Elizabeth, la daré mi sangre.” Luego, en una cama junto a ella y mientras su sangre comenzaba a fluir en el cuerpo de su hermana, sonrió al ver el color regresar a la cara pálida de Elizabeth. Entonces desapareció la sonrisa de su cara y, con su voz suave, preguntó al médico: “¿Comenzaré a morir inmediatamente?” Siendo pequeño, el niño no había entendido al doctor. Creía que iba a dar toda su sangre a Elizabeth; pero aún así estaba dispuesto a sacrificar su vida por ella. En esta lección veremos otro sacrificio, el más grande de la historia.
SACRIFICIO
Juan llamó a Jesús “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”( Juan 1:29). Para entender el significado de la frase “cordero de Dios,” hay que volver al Antiguo Testamento donde los judíos usaban corderos como sacrificios por sus pecados (Levítico 4:32). Cuando estaban esclavizados en Egipto, Dios mandó diez plagas para convencer a Faraón que dejara ir a los israelitas. La última plaga consistía en la muerte del hijo mayor de cada familia de Egipto. Para salvar a sus hijos, los judíos sacrificaron un cordero y rociaron la sangre sobre la entrada de su casa (Exodo 12:1-13).
Desde el tiempo de Adán, los hombres han sido secuestrados por el pecado. ¿Cuál fue el precio de nuestro
rescate? ¿Oro y plata? ¡No! Según 1 Pedro 1:18-19 el precio era mucho más alto. El versiculo 19 dice que fuimos
rescatados de una vana manera de vivir por la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero .
1 Pedro 2:24 explica que Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz. Nuestro rescate no nos costó, pero para Jesús, el precio fue sumamente caro.
Isaías 53:3-7 presenta a Cristo como el cordero de Dios. Aunque dio su vida por nosotros, ¿cómo lo trataron?. En la historia del mundo, nunca ha habido mayor ejemplo de amor y sacrificio como el de Jesús. A pesar de esto, su sacrificio fue despreciado por la mayoría. ¿Es diferente hoy? NO, nada ha cambiado; siguen rechazándolo, unos se burlan, otros son indiferentes y la mayoría son incrédulos. ¿Y usted? ¿Cómo trata hoy a Jesús?

En Isaías 53: 5 dice: Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados y el versículo 6 describe el pecado como la tendencia a descarriarnos de DIOS.
Las ovejas suelen andar buscando pasto, y por lo tanto, andan lejos del pastor; se pierden y se meten en problemas. Pecar no es sólo rebeldía abierta; sino es hacer nuestra voluntad en lugar de hacer lo que Dios
quiere. Yendo por nuestro propio camino, aparentamos andar bien, pero más tarde nos vamos a encontrar
completamente perdidos. Nuestro camino nos lleva a tomar decisiones equivocadas, a reflejar actitudes no
saludables y cometer hechos inapropiados.
¿Cuántos de nosotros nos hemos desviado del camino? todos pero ¿Qué hizo Dios para hacer posible nuestro regreso al camino correcto? pues como dice Isaias 53:6-7 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
En Resumen: Decir que Cristo es el Cordero de Dios es presentarlo como él que dio su vida como sustituto por nosotros, tomando sobre sí mismo nuestro castigo.
EL CORDERO EN EL PORVENIR
Apocalipsis 12:10-11 habla de un tiempo futuro en el cielo, cuando los creyentes tendrán victoria sobre Satanás. ¿Qué es lo que nos da la victoria sobre el diablo? la SANGRE DEL CORDERO
¿Quiénes son los únicos que tendrán entrada al cielo? los que estén inscritos en el LIBRO DE LA VIDA (Apocalipsis 21:27)
¿Cuál es el destino de aquel que no tiene su nombre inscrito en el libro de la vida? sera lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 20:15)

¿Está usted apuntado en el libro de la vida del cordero?
¿Hay algo que le detiene? ¿Qué es?
¿Cómo puede uno inscribirse en el libro de la vida del Cordero?
Se puede usar la siguiente oración para inscribirse en el libro de la vida del Cordero:
Señor, me doy cuenta que he caminado en mis propios caminos. Hay veces que te he ignorado, creyendo que iba bien. Había otros tiempos cuando no quería hacer las cosas a tu manera, sino a la mía. Con todo esto, me había perdido del camino. Sé que mis pecados son muchos y que no tengo nada para ofrecerte en pago por ellos. Lo único que puedo decir es que estoy arrepentido.
Gracias por mandar a Jesucristo como un cordero, un sacrificio perfecto y suficiente por mis pecados. Creo que él murió por mis pecados y que resucitó. En este momento, lo acepto como el cordero que dio su vida en sacrificio por mí. Gracias por perdonarme y por darme la vida eterna.
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