
SEGURO
DIOS ME DA SEGURIDAD
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro – Romanos 8:38-39
1. Lea Romanos 8:38-39. Una vez que hemos aceptado a Cristo, ¿hay alguna forma de separarnos del amor de Dios?
No, no hay forma alguna, según su palabra nos dice que ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre -Juan 10:27-29
Lea Juan 10:27-29 y responda a las preguntas 2-7.
2. ¿Qué es lo que nos ofrece Jesús? (v.28)
Jesús nos ofrece vida eterna.
3. ¿Quién da la vida eterna? (v.28)
Jesucristo
4. ¿Puede terminar algo que es eterno?
No, no tiene fin.
El tiempo del verbo “dar” es presente. Esto nos indica que ya tenemos la vida eterna. La vida eterna no empieza cuando morimos, sino desde el momento en que aceptamos a Cristo como nuestro salvador personal.
5. ¿Cuándo pereceremos? (v.28)
Jamás pereceremos
6. ¿Existe la posibilidad de que nos arrebaten de la mano de Cristo? v.28
No, nosotros nos alejamos de él.
7. ¿Podría alguien arrebatarnos de la mano de nuestro Padre? v.29
No
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. – Efesios 1:13-14
8. Efesios 1:13-14 ¿Cuál es la obra que Dios hizo en nosotros? (v.13)
La obra que hizo en nosotros es que fuimos sellados con su Espíritu Santo.
9. ¿Cuándo fuimos sellados? (v.13)
Habiendo oído la palabra de verdad, y habiendo creído en él.
Dios nos dio el Espíritu Santo como garantía (“arras”) de que le pertenecemos hasta la venida de Cristo por nosotros.
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. – 1 Juan 5:11-12
10. Lea 1 Juan 5:11-12. ¿Tiene usted vida eterna?
Sí, la vida eterna está en su Hijo; el que tiene al Hijo, tiene la vida.
DIOS ME DA UNA ADVERTENCIA
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro – Romanos 8:38-39
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? – Romanos 6:1-2
11. Vimos en Romanos 8:38-39 que Dios nos ve con ojos de amor. Pero, ahora que soy salvo ¿por qué no debo jugar con el pecado? Lea Romanos 6:1-2
No debo jugar con el pecado por que hemos muerto al pecado por lo tanto no podemos seguir viviendo con él, el pecado es una grieta que arruina y destruye .
Hebreos 12:5-10 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
12:7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
12:8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
12:9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
12:10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
12. Hebreos 12:5-10 ¿Como soy hijo de Dios, él me disciplina. ¿Por qué lo hace? (v.6)
Nos disciplina por que nos ama.
13. Para qué me disciplina Dios? (v.10)
Dios nos disciplina para que participemos de su santidad.
DIOS ME DA UNA ALTERNATIVA
No es el deseo de Dios que usted peque. Pero, como seres humanos que somos, estamos sujetos a tentación. Eso significa que todavía tenemos lucha contra el pecado.
¿Qué sucede si usted peca?
Usted no pierde su salvación, pero sí su comunión con Dios. Dios, como Padre amoroso que es, ha provisto la salida para la tentación y también la manera cómo debemos acercarnos a él si pecamos.
PARA AGRADECER
Juan 10:28-29 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
10:29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Según Juan 10:28-29 usted está en la mano de Jesucristo y a la vez usted está en la mano del Padre. ¡Imagínese cómo está protegida su vida entre esas manos! Con razón dice dos veces que nadie nos podrá arrebatar de allí.
PARA MEDITAR Y DEFINIR
Pecar es hacer, decir o pensar algo contra la voluntad de Dios. Aunque Dios me ama, aborrece mi pecado.
PARA PROFUNDIZAR
1 Corintios 3:11-15 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
3:12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,
3:13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.
3:14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
3:15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.
Lea 1 Corintios 3:11-15. Todo cristiano tendrá un juicio. No será para saber si es salvo, sino para probar sus obras.
Si fueron agradables a Dios, recibirá premio. Si no lo fueron, perderá los premios especiales (estos premios no son la salvación, pues ya la tiene, según el v.15).
PARA CRECER
Lea Juan 8-14 (un capítulo por día).
Memorice Juan 10:27-28
“Mis ovejas oyen mi voz,
y yo las conozco, y me siguen,
y yo les doy vida eterna; y no
perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará de mi mano.” RV
“Mis ovejas oyen mi voz, yo
las conozco y ellos me siguen.
Yo les doy vida eterna, y nunca
perecerán, ni nadie podrá
arrebatármelas de la mano.”
NVI

